viernes, 18 de mayo de 2018

Te sentí acá.
Te respiré,
ahí donde creí que ya no vivías.
Te acaricié.
Te ví huyéndome y rogar que me quedara
como cuando estabas.
Sin más.
Ahí.
Para mí.
Para Siempre.

Te sentí al recordar que ya nunca más,
ni vos ni yo.
Sin olvidar que para siempre.

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