Es uno de esos días en que la tristeza quiere comerme.
Pasan las horas y me va consumiendo
y ya no soy yo, sino ella.
Y ahora que ya es de noche,
me asfixia,
me rompe.
No me resisto, ya la conozco.
Esto pasará... porque todo pasa.
Pero queda.
Como todo lo que duele.
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