viernes, 30 de agosto de 2019

Muchas veces lo que quiero decir
me acosa de madrugada,
cuando dormís,
cuando intento perder la conciencia
pero sólo logro cerrar los ojos
y encontrarme con tu horror.

Entonces dejo que me atraviese.

A veces lloro.

A veces me pega tan fuerte
que el llanto es consuelo.

Cuando te miro no me acuerdo que lloré,
no me acuerdo de nada.

Hay un vacío inundando nuestro espacio.

Siempre supe que te quise más de lo que debería.
No por vos, sino por mí.

No parece que haya más que hacer, ahora.

Son madrugadas
Son horas
Son lágrimas

Es lo que puedo ser.

A veces.

No hay comentarios: