Entre cuatro paredes te encuentro
ocupando el espacio que una vez fue mío,
asfixiando el tiempo que se va.
Recordándome que todavía habitas los rincones
que supiste dibujar,
entre cuatro paredes,
entre nosotros dos.
Sonriéndome entre desvelo y desvelo
cuando ya no te veo
pero te siento.
Son las 4 am y seguís ahí,
tu voz es un fueguito que cada noche que pasa
se enciende más.
Tu voz me va a quemar.
No estás pero ahí estás,
entre estas cuatro paredes.
Haciendo que el techo me pese,
que el suelo tiemble.
Me refugio en la almohada,
la aprieto fuerte contra mi cara
deseo fuerte que desaparezcas
de entre estas cuatro paredes.
Y es ahí cuando me abrazas,
cuando tu perfume inunda mi cama.
Y es ahí cuando me rindo
y dejo que sigas haciendo de estas cuatro paredes
lo que quieras.
esta tortura...
...la de extrañarte.
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